La rutina diaria de un bebé de 10 meses
Diez meses es el mes de las falsas señales. Tu bebé rechaza la siesta de la mañana tres días seguidos, deduces que pasa a una siesta, y la semana siguiente es una catástrofe.
El paso a una sola siesta se juega entre los catorce y los dieciocho meses. A los diez meses un rechazo de siesta viene casi siempre de otra cosa: una ventana de vigilia matinal que se ha quedado corta, una adquisición motriz en curso, o simplemente un mal día.
La respuesta correcta a los diez meses es alargar la primera ventana de vigilia quince o treinta minutos, no suprimir una siesta.