El sueño de un bebé de 12 meses
Un año. Los ciclos de tu hijo se han alargado —unos sesenta minutos— y su sueño se parece cada vez más al tuyo, solo que más largo.
Dos siestas siguen aguantando en la mayoría de los niños, y está muy bien: el paso a una siesta única no es una etapa que haya que adelantar. Llegará sola, entre los catorce y los dieciocho meses.
Lo que sí aparece es el carácter. Las primeras oposiciones a acostarse, los primeros «no» muy claros aunque falten las palabras. Eso no tiene nada que ver con el sueño, y se trata de otra manera.
Sueño en 24 h
11 – 14 h
De ello, por la noche
10 – 12 h
Siestas
1 – 2
Tiempo despierto
3 h 30 – 5 h
Un ciclo dura
~ 70 min
Antes de acostarlo
~ 12 min
La clave de esta edad
La rutina se convierte en tu principal herramienta
A partir del año, lo que estructura el momento de acostarse ya no es la fisiología sino la previsibilidad. Una rutina corta —veinte minutos como mucho—, siempre en el mismo orden, siempre terminada en el mismo sitio. Baño, pijama, dos cuentos, una canción, luz. El contenido importa poco, el orden importa mucho. Una rutina que se alarga porque se negocia un cuento más es una rutina que ha dejado de funcionar.