El sueño de un niño de 3 años
Tres años es la edad en la que la siesta empieza de verdad a plantear preguntas. Algunos niños la conservan hasta los cinco, otros ya la han abandonado — ambas cosas son normales.
La referencia útil no es la edad, es el final del día. Un niño que aguanta hasta la cena sin desmoronarse puede prescindir de la siesta. Un niño que se vuelve ingobernable a las 17 todavía la necesita, aunque se niegue a dormir a las 13.
Entre ambas cosas está el rato tranquilo: una hora en su habitación, sin pantallas, con libros. Salva muchas tardes.
Sueño en 24 h
10 – 13 h
De ello, por la noche
10 – 12 h
Siestas
0 – 1
Tiempo despierto
5 h – 6 h
Un ciclo dura
~ 80 min
Antes de acostarlo
~ 10 min
La clave de esta edad
El compromiso del rato tranquilo
Cuando la siesta impide dormirse por la noche pero quitarla hace imposibles las tardes, la salida está en el medio: cuarenta y cinco minutos de siesta como máximo, terminados antes de las 15. Y los días sin siesta, un rato tranquilo a la misma hora — misma habitación, mismo horario, pero con libros. Se conserva la franja de recuperación sin la presión de dormir.